Legado Indígena ha sido una experiencia significativa en la
adquisición de sabidurías ancestrales, de problemáticas
tanto indígenas como ambientales, que ha permitido a sus integrantes sensibilizarse frente
a la necesidad de reconocer al otro, sus problemáticas y
cómo
este en medio de la
diferencia puede ser complemento para sus vidas y viceversa
Legado
Indígena ha sembrado en los estudiantes una necesidad de identidad, al conocer y apropiarse de la historia ancestral, sus costumbres, tradiciones y maneras de entender el mundo llevándolos a comprender que hay otras formas
de
asumir la vida, el otro y la naturaleza desde otras sabidurías, además, ha llenado
vacíos de conocimiento
frente a lo relacionado con el tema indígena, complementando el
currículo de ciencias sociales
referente a
este.
Los estudiantes han adquirido conciencia frente a la vulgarización y resignificación que han sufrido conceptos ancestrales como parte
del
proceso de occidentalización de la cultura, cuestión
que se evidencia en el manejo de conceptos como
“Chocha, chacho, cuca, chaguala,
guache, guaricha o apellidos
como Chiguasuque o Chicacausa,
que antes
eran sinónimo de burla,
risa, ofensa o conflicto, pero que ahora
dominan desde sus
significados ancestrales, dándolos a conocer a sus demás compañeros, disminuyendo así los niveles de intolerancia e incentivando el
reconocimiento y el respeto por aquellos
compañeros que representan la cultura
ancestral.
Legado Indígena
ha tenido
un impacto
positivo
dentro de
la
comunidad
educativa, demostrada en el interés de los estudiantes, no solo del proyecto,
sino de todo el colegio, por asistir a los encuentros y
participar de las
actividades.
Además, este impacto también se puede
apreciar en los padres y
abuelos
de los estudiantes quienes
se sientes orgullosos del trabajo realizado por sus hijos, y que en alguna ocasión, afirmó uno de ellos “que Legado Indígena es una opción para que mis hijos ocupen el tiempo libre en algo productivo y no en la calle cogiendo malas mañas o
perdiendo el tiempo, además permite el acercamiento familiar, pues es la primera vez que abuela y nieto comparten un tiempo tejiendo en croche”[1] refiriéndose al tejido de las mochilas.
El trabajo en la Chagra, ha aportado a superar
la problemática convivencial, pues es un espacio que los lleva a trabajar en
equipo constantemente, a descubrirse sus diferentes habilidades, a formar
estudiantes sensibles frente al respeto de los demás seres de la naturaleza, a
considerarse como seres transformadores a través de prácticas como la siembra y
la reutilización de material reciclable contribuyendo al desarrollo
sostenible.
Esta experiencia innovadora ha permitido establecer
conexiones directas entre el currículo, la escuela, la cotidianidad educativa y
el entorno social y ambiental en tiempo escolar y extra escolar, brindando la
posibilidad al estudiante de reconocer en su contexto social y geográfico la
riqueza ancestral y ambiental.






Legado Indígena ha sido una experiencia significativa en la adquisición de sabidurías ancestrales, de problemáticas tanto indígenas como ambientales, que ha permitido a sus integrantes sensibilizarse frente a la necesidad de reconocer al otro, sus problemáticas y cómo este en medio de la diferencia puede ser complemento para sus vidas y viceversa
ResponderEliminarLegado Indígena ha sembrado en los estudiantes una necesidad de identidad, al conocer y apropiarse de la historia ancestral, sus costumbres, tradiciones y maneras de entender el mundo llevándolos a comprender que hay otras formas de asumir la vida, el otro y la naturaleza desde otras sabidurías, además, ha llenado vacíos de conocimiento frente a lo relacionado con el tema indígena, complementando el currículo de ciencias sociales referente a este.
Los estudiantes han adquirido conciencia frente a la vulgarización y resignificación que han sufrido conceptos ancestrales como parte del proceso de occidentalización de la cultura, cuestión que se evidencia en el manejo de conceptos como “Chocha, chacho, cuca, chaguala, guache, guaricha o apellidos como Chiguasuque o Chicacausa, que antes eran sinónimo de burla, risa, ofensa o conflicto, pero que ahora dominan desde sus significados ancestrales, dándolos a conocer a sus demás compañeros, disminuyendo así los niveles de intolerancia e incentivando el reconocimiento y el respeto por aquellos compañeros que representan la cultura ancestral.
Legado Indígena ha tenido un impacto positivo dentro de la comunidad educativa, demostrada en el interés de los estudiantes, no solo del proyecto, sino de todo el colegio, por asistir a los encuentros y participar de las actividades.
Además, este impacto también se puede apreciar en los padres y abuelos de los estudiantes quienes se sientes orgullosos del trabajo realizado por sus hijos, y que en alguna ocasión, afirmó uno de ellos “que Legado Indígena es una opción para que mis hijos ocupen el tiempo libre en algo productivo y no en la calle cogiendo malas mañas o perdiendo el tiempo, además permite el acercamiento familiar, pues es la primera vez que abuela y nieto comparten un tiempo tejiendo en croche” refiriéndose al tejido de las mochilas.
El trabajo en la Chagra, ha aportado a superar la problemática convivencial, pues es un espacio que los lleva a trabajar en equipo constantemente, a descubrirse sus diferentes habilidades, a formar estudiantes sensibles frente al respeto de los demás seres de la naturaleza, a considerarse como seres transformadores a través de prácticas como la siembra y la reutilización de material reciclable contribuyendo al desarrollo sostenible.
Esta experiencia innovadora ha permitido establecer conexiones directas entre el currículo, la escuela, la cotidianidad educativa y el entorno social y ambiental en tiempo escolar y extra escolar, brindando la posibilidad al estudiante de reconocer en su contexto social y geográfico la riqueza ancestral y ambiental.